
Reportaje
Andrés Arias Jurado, Corresponsal
Xaltianguis, Gro.- Ante la complacencia de ambientalistas y de autoridades de los tres niveles de gobierno la presa de La Venta se ha convertido en la fosa séptica más grande del Estado de Guerrero, los drenajes de Chilpancingo, El Ocotito, Tierra Colorada y Xaltianguis, así como poblaciones rurales de San Marcos, descargan sus aguas negras y pestilentes en los afluentes que desembocan en el embalse, antes de aliviar sus contaminadas aguas en las playas de la zona Diamante de Acapulco.